domingo, 23 de febrero de 2014

Rescate

Rescátame mañana
cuando todo esté dormido,
cuando no haya nadie,
ni la misma salvación,
cuando caiga el sol
ante la lluvia rendido.

Rescátame esta noche
de frío intermitente,
de oscuridad incesante,
de tinta teñida de sangre,
de dolor acuciante,
de amarga soledad.

Recátame ahora
sin esperar
por si el mañana no aparece,
o se derrumba a los pies
de la cama en la que yazco.

Rescátame sin remedio,
de la multitud que me destierra
y de los que nunca llegan,
del lecho acribillado
hecho helecho arborescente.

Rescátame cuando lo grite,
en silencio,
en una sucia esquina,
sobre los pies agazapada,
mirada intranquila.

Rescátame sin yo pedirlo,
cuando lo veas en mis ojos
pidiendo auxilio,
cuando queden los recuerdos
ahogados en las lágrimas.

Rescátame en otra vida
porque en esta se te hizo tarde,
se nublaron las calles
con tu ausencia,
se llenaron de tu nombre.

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